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El pescaíto frito, fiel compañero de la cocina mediterránea

Hoy hablaremos en honor a uno de los platos de nuestra carta. El conocido por todos, el pescadito frito, o según la forma dialectal andaluza, el pescaíto frito.

Un plato tradicional del litoral mediterráneo, de algunas provincias del interior como Córdoba y Sevilla y de las Islas Canarias, que se remonta a los navegantes fenicios y que posteriormente, fue añadida a la oferta gastronómica del periodo de la conquista romana. En esa época, este plato fue reconocido por la salsa que lo acompañaba, el “garum”. Por otro lado, varios textos de la cocina sefardita nos narran que estos no seguían la tradición del territorio ibérico, y acompañaban el pescadito con una vinagreta a las finas hierbas.

No fue hasta el siglo XVIII cuando se empezaron a encontrar distintas descripciones de viajeros, que afirmaban las costumbres de esta receta en ciertas zonas de Andalucía. Gracias a ellos, se conoce que entre 1802 y 1812, Cádiz, ya contaba con ochenta y cuatro cocineros especializados en la fritura de pescadito.

Una receta ensalzada por su sencillez en el que el pescado es enharinado y freído en aceite de oliva con el único condimento que la sal. Una elección perfecta tanto para ser parte de un aperitivo, un entrante o primer plato. Por su lado, Cataluña añade su firma personal acompañando este delicioso plato con su tradicional pan con tomate. Por contra, en Andalucía Occidental se acompaña con los famosos “picos”, pequeños colines de pan seco.

Si os preguntáis cuáles son los pescaditos típicos usados para esta receta, son los pequeños y poco espinosos, como serían el chanquete, el salmonete, el boquerón, la pijota, el tapaculo, la sardinilla y la acedía. Sin embargo, también se emplean pescados mayores, como el cazón, la pescadilla y la caballa, que se trocean y se maceran en adobo antes de freírse. Aunque el pescadito es el amo y señor de esta receta, es frecuente encontrarse con trozos de calamar, chocos y crustáceos como las gambas.

De esta forma, podemos afirmar que el pescaíto frito ha sido un fiel compañero de la cocina de nuestra sociedad desde tiempos remotos. A’palloza apuesta por las tradiciones y por la calidad del producto. Por ello, esta delicia del mar sigue en la primera línea de nuestra oferta gastronómica.